Órbita

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Ciencias naturales — Astronomía
Actualización: 6 de noviembre de 2026 · Preparación asistida por IA · Comprobación documental asistida por IA completada · Revisión humana pendiente · Sin firma personal.

Una órbita es la trayectoria que sigue un cuerpo en torno a otro bajo la acción de la gravedad. Planetas, lunas y satélites artificiales ofrecen ejemplos. El movimiento orbital resulta de la combinación entre la velocidad del cuerpo y la aceleración gravitatoria; no exige que la gravedad desaparezca.[1][2]

Cómo se mantiene el movimiento

Sin una fuerza que modificara su movimiento, un cuerpo conservaría una trayectoria rectilínea. La atracción gravitatoria cambia su dirección. Un satélite con las condiciones adecuadas cae continuamente hacia el cuerpo central mientras su desplazamiento lateral evita que alcance su superficie.[1]

La imagen de un objeto grande inmóvil y otro pequeño girando a su alrededor es una aproximación. La ESA explica que ambos se influyen gravitatoriamente; cuando sus masas son comparables, ninguno queda en el centro del movimiento del otro.[2]

Forma y elementos básicos

Las trayectorias ligadas del modelo ideal de dos cuerpos pueden ser elípticas; la circunferencia es un caso particular. La excentricidad expresa cuánto se aparta la elipse de la circunferencia. Las trayectorias de escape, parabólicas o hiperbólicas, deben distinguirse de las órbitas cerradas.[2]

El período orbital es el tiempo de una vuelta. En torno a la Tierra, el punto más próximo se llama perigeo y el más lejano, apogeo. Para el Sol se emplean perihelio y afelio.[1]

Órbitas y misiones espaciales

La selección de una órbita depende de la función del satélite. Las polares permiten observar amplias zonas al girar la Tierra bajo su recorrido; las heliosíncronas facilitan comparar observaciones con condiciones de iluminación semejantes. Los sistemas de navegación utilizan también órbitas medias.[2]

Explicación sencilla

Una órbita puede entenderse como una caída que continúa mientras el objeto avanza de lado. La analogía no significa que exista una fuerza que lo empuje permanentemente hacia delante: ayuda a relacionar la inercia con la gravedad.[1]

Si solo se quiere calcular cuántas vueltas se completan con un período constante:

N = t/T

N es el número de vueltas; t, el tiempo transcurrido; T, el período. En un ejemplo ideal con T = 90 minutos y t = 180 minutos, N = 180/90 = 2 vueltas. Ambos tiempos deben usar la misma unidad. Esta relación define un conteo; no sirve por sí sola para calcular la forma, la altura o la velocidad de una órbita.[1]

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Referencias

  1. ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 NASA Space Place. «What Is an Orbit?». Texto consultado. Consulta: 6 de noviembre de 2026.
  2. ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 Agencia Espacial Europea. «Types of orbits». Texto consultado. Consulta: 6 de noviembre de 2026.

Bibliografía y enlaces consultados