Enlace químico
El enlace químico es la interacción que mantiene unidos átomos o iones en sustancias estables. Los modelos de enlace describen cómo intervienen los electrones y permiten relacionar la estructura de la materia con sus propiedades. Entre sus formas principales se distinguen el enlace covalente, el iónico y el metálico.[1][2]
Compartir electrones: enlace covalente
En el enlace covalente, los electrones compartidos son atraídos por los núcleos de los átomos enlazados. Cuando la distribución es desigual, el enlace es polar. La electronegatividad expresa la capacidad de un átomo para atraer electrones en un enlace y ayuda a interpretar esa desigualdad.[1]
Las estructuras de Lewis representan electrones de valencia mediante puntos y enlaces mediante líneas. Son modelos útiles, pero no describen por sí solos toda la distribución electrónica o la geometría de una molécula. La regla del octeto, habitual en la enseñanza inicial, tiene excepciones.[1]
Iones y metales
Un enlace iónico se explica por la atracción electrostática entre iones de carga opuesta. La transferencia neta de electrones permite representar la formación de cationes y aniones, pero debe distinguirse esa formación de la atracción que mantiene el conjunto. El enlace metálico implica una distribución electrónica extendida en el sólido.[2]
Las categorías sirven para construir modelos, no para atribuir un comportamiento idéntico a todas las sustancias. La distribución de carga y la estructura deben considerarse en cada caso.[1][2]
Energía y estabilidad
La longitud de enlace corresponde a una distancia estable entre los núcleos. Separar los átomos enlazados requiere energía; formar enlaces libera energía. Para estimar el balance de una reacción es necesario considerar tanto los enlaces que se rompen como los que se forman.[1][2]
Explicación sencilla
El cloro molecular puede representarse como Cl–Cl: dos átomos comparten un par de electrones. En H–Cl, el reparto es desigual y el enlace es polar. En el cloruro de sodio, el modelo iónico describe la atracción entre Na⁺ y Cl⁻. Las letras son símbolos de elementos; los signos indican cargas, no átomos de sustancias adicionales.[2]
Estas representaciones sirven para comparar formas de unión. No son dibujos literales de pequeñas barras entre esferas ni una fórmula universal para calcular cualquier enlace.[1][2]
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Referencias
- ↑ 1,0 1,1 1,2 1,3 1,4 1,5 OpenStax, Chemistry. «Chapter 7: Summary». Texto consultado. Consulta: 6 de noviembre de 2026.
- ↑ 2,0 2,1 2,2 2,3 2,4 2,5 Universidad Nacional Autónoma de México, material docente de Estructura de la Materia. «Enlace químico». Texto consultado. Consulta: 6 de noviembre de 2026.