Martín I de Aragón
Martín I de Aragón, llamado el Humano, fue rey de la Corona de Aragón entre 1396 y 1410. Su trayectoria estuvo vinculada al gobierno de Sicilia, al Cisma de Occidente y a una sucesión sin heredero directo que abrió un interregno. Su muerte puso fin a la continuidad de la línea masculina reinante y condujo a la solución de Caspe.[1][2]
De Sicilia a la Corona de Aragón
Cuando murió su hermano Juan I, Martín se encontraba en Sicilia. Allí había intervenido desde 1392 para sostener a su hijo Martín el Joven y a María de Sicilia frente a distintas resistencias. La distancia entre la isla y los territorios peninsulares hizo que su esposa, María de Luna, atendiera inicialmente el gobierno durante la transición.[2]
Los representantes aragoneses reconocieron su sucesión. El nuevo monarca heredó una Corona cuyos conflictos nobiliarios y necesidades financieras condicionaban el ejercicio de la autoridad. Apoyó a las oligarquías urbanas como contrapeso a las banderías de la nobleza, agrupaciones enfrentadas por el poder y los recursos.[1]
Gobierno y cuestión religiosa
Durante su reinado se buscó recuperar recursos y patrimonio de la Corona. Las negociaciones con las ciudades y las Cortes fueron necesarias para sostener las finanzas reales. La actividad política convivió con la protección de las artes y las letras, destacada en las síntesis de su reinado.[1][2]
En el Cisma de Occidente, cuando distintas obediencias disputaban la autoridad pontificia, mantuvo su apoyo a Benedicto XIII. Esa posición incorporaba la política de la Corona a un conflicto que afectaba a buena parte de la cristiandad europea.[2]
La sucesión sin resolver
Su hijo Martín el Joven murió en 1409, después de la campaña de Cerdeña. La desaparición del heredero y la ausencia de descendencia del segundo matrimonio del rey dejaron abierta la sucesión. Martín falleció el 31 de mayo de 1410 y fue enterrado en Poblet.[1][2]
El interregno no se resolvió mediante una sucesión automática. El Compromiso de Caspe de 1412 desembocó en la elección de Fernando de Trastámara, iniciando otra etapa dinástica.[1]