Alfonso V de Aragón
Alfonso V de Aragón (1396-1458), llamado el Magnánimo, fue soberano de la Corona de Aragón desde 1416 hasta 1458. Su reinado adquirió una marcada dimensión mediterránea: la conquista de Nápoles y el establecimiento de su corte en Italia hicieron del sur de la península italiana uno de los centros de su política.[1][2]
Herencia y proyección mediterránea
Era hijo de Fernando I y Leonor de Alburquerque. En 1415 contrajo matrimonio con María de Castilla. Al suceder a su padre recibió una monarquía formada por territorios con instituciones propias y con intereses tanto peninsulares como mediterráneos.[2]
La intervención italiana lo enfrentó a otros poderes que disputaban el control de Nápoles. Su expansión no fue un proceso continuo ni asegurado: en 1435 sufrió una derrota naval en Ponza y quedó prisionero del duque de Milán, con quien después estableció una alianza.[2]
Nápoles y el gobierno de los territorios
En la década de 1440 consolidó su dominio sobre Nápoles. La incorporación del reino reforzó la presencia de la Corona en el Mediterráneo y situó al monarca en el escenario político italiano. Su larga residencia napolitana exigió que otros miembros de la familia atendieran el gobierno de sus restantes dominios.[1]
María de Castilla y su hermano Juan ejercieron funciones de gobierno durante sus ausencias. Al mismo tiempo, las diputaciones territoriales ampliaron su papel en la administración y la fiscalidad. Gobernar desde Italia no eliminaba las obligaciones ni las negociaciones con las instituciones peninsulares.[1]
Una corte humanista
La corte de Nápoles fue también un espacio de protección de las letras y las artes. El patrocinio cultural formó parte de la representación del poder del monarca y de su relación con el humanismo italiano; su importancia histórica no se reduce, por tanto, a las campañas militares.[1]
Alfonso murió en Nápoles en 1458. Sus restos fueron trasladados a Poblet en 1671. En algunas obras catalanas figura como Alfons IV: es una numeración territorial distinta, no otro soberano.[1][2]